En los últimos días resonaron mucho en mi cabeza dos
palabras: “amor incondicional”. Uno creería que no existe amor mas
incondicional que el de una madre a un hijo, sin embargo lo que veo a mi
alrededor es que las madres, inevitablemente, le ponen condiciones a sus hijos
para mantener una buena relación…
Amor, Amar porque si, por que te amo tal como sos, con tus
virtudes y todos tus defectos, te amo cuando estas cerca y cuando estas lejos.
Cuando veo en tus ojos lo que nunca vi, diría Lisandro…
Ayer comencé a llenar en el calendario las cosas a realizar
en la semana, q debo tratar de no olvidar, en él hay dos partes muy interesantes
que dicen así: “objetivos de la semana” y “deseos macanudos” y uno de los
objetivos que me puse para la semana es “sentir mariposas en la panza”. Que
hermosa sensación, que me dirigió a más
sentidos, a más imágenes, cuando dos personas se miran a los ojos y no hacen
falta las palabras, esas miradas cómplices acompañadas de una pequeña sonrisa,
la sensación del tacto al darse la mano por debajo de una mesa, un abrazo que
te hace cerrar los ojos y decirle algo dulce al oído…
Acompañar, caminar, mirar, tocar, soñar, reír, volar,
escuchar, estar, ausentarse, sin pedir nada a cambio, sin reproches, sin
condiciones… * Amor incondicional *
Ojala todas las personas del mundo tengan la posibilidad de
experimentar un amor así en algún momento de la vida
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